En la vuelta al cole de este año nos enfrentamos a una situación de incertidumbre que nos provoca desconcierto por no saber qué va a pasar realmente con nuestros hijos y, en algunas ocasiones, miedo por si no es completamente segura la vuelta a las aulas.

Si nosotros nos sentimos angustiados con la situación, imagínate cómo se pueden estar sintiendo ellos, los niños y las niñas. Aquí es donde entra nuestra labor para ayudarles en este proceso y que puedan gestionar sus emociones con la mayor tranquilidad posible para encontrarse con sus amigos y profesores después de tanto tiempo, desde marzo ni más ni menos.

1. Averigua cómo se sienten

Cada niño es único y como tal tiene unas necesidades diferentes. Cada uno siente a su manera y necesitáis conocer cuáles son las emociones que está sintiendo para poder ayudarle de verdad.

Os podéis encontrar a veces que no saben cómo expresarse o incluso que no pueden poner nombre a lo que sienten. Tenemos que ayudarles a ampliar su vocabulario emocional (puedes descargar listas de emociones que hay en internet). Solamente poniendo nombre a lo que están sintiendo en este momento les va a producir alivio. Mucho mejor será que además les enseñes qué hacer y cómo gestionar lo que sienten.

Ejercicios
• Utiliza la escucha activa y la empatía.
• Si le está costando expresarse, cuéntale cómo te sientes tú de manera sincera sin exagerar.
• Sugiérele que realice un dibujo o una redacción expresando lo que siente y después que te lo explique.
• Nunca juzgues cómo se siente

2. Anticípales lo que va a ocurrir

Cuando una situación es desconocida genera más estrés y debido a la falta de información y lo rápido que se han tenido que hacer las cosas desde los centros educativos, nos ha quedado poco tiempo para concienciar a los niños y ayudarles. Por eso es importante que les expliquemos las actividades y conductas que tendrán al inicio del curso para darles esa seguridad que necesitan.

Por ejemplo, podemos contarle a qué hora entrarán a clase y cómo será esta entrada, qué harán cuando estén en clase, cómo y cuándo tendrán que ponerse la mascarilla (dependiendo del curso y la comunidad serán unas normas u otras), la higiene de las manos, las distancias de seguridad, etc.

Ejercicio
Jugar a visualizar en la imaginación cómo será un día de clase, incluyendo emociones y gestionarlas mientras van surgiendo también en la imaginación.

3. Tener rutinas en casa y ganar en seguridad

¿Cuántas veces os habéis encontrado con dificultades para ir a dormir, para las comidas o para que hagan los deberes?

Ahora que falta seguridad en el cole, que no sabemos si tendremos que volver a confinarnos y guardar cuarentena, ni qué cambios habrá de aquí a final de curso, ¿por qué no dar seguridad en casa estableciendo unas rutinas?

Imagina que estás jugando a un juego y que las reglas las están cambiando continuamente, ¿cómo te sentirías? Ahora, imagina que sabes perfectamente cómo se juega, conoces las normas y, aunque al principio, puedas no haber estado de acuerdo, una vez que las aceptas vas a jugar sin problema. ¡La cosa cambia!

Esto mismo es lo que pasa con las rutinas, cuando cada día tienen un horario diferente no saben a qué atenerse, no saben las reglas y muchas veces acaba en pelea. Sin embargo, poner un horario y unas rutinas, aunque los primeros días cuesten y no estén conformes, van a mejorar su estado de ánimo y van a permitir un entorno familiar más tranquilo.

Pasos a seguir:
1. Hablar los padres y poneros de acuerdo en qué rutinas queréis establecer.
2. Sentaros un día con ellos y “negociar” las rutinas. Podéis llegar a acuerdos variando un poquito lo que habíais pensado. Si ellos ven que han colaborado, será más sencillo que después lo cumplan.
3. Ponerlas de forma visual en un lugar visible para todos. Dependiendo de la edad, puede ser con dibujos o una lista.
4. Motivarles para que las cumplan.
5. Ser firmes y tener paciencia a partes iguales.

4. Habla con tus hijos desde la tranquilidad

Somos nosotros muchas veces los que estamos nerviosos y más en este momento con la falta de información desde las instituciones, con la incertidumbre de no saber cómo serán los protocolos que se deben seguir y con lo precipitado que nos resulta cómo se han sucedido los acontecimientos.

Nosotros debemos mantener la calma para contagiarles tranquilidad.

Limitar nuestro acceso a cierta información que nos genera ansiedad, por ejemplo, una hora al día, puede ayudarnos a que nosotros estemos más tranquilos.

Van a ser ellos los que vayan al colegio o instituto y depende de nosotros que vayan calmados.

Ejercicio
Cuando les hables céntrate en lo positivo, en que van a ver a sus compañeros, van a jugar o hacer actividades, etc. Podéis hacer una lista.

5. Gestiona las situaciones de miedo

El miedo surge cuando nos encontramos con un peligro o incluso cuando lo intuimos. También es más fácil que aparezca cuando no tenemos el control de la situación, como es el caso que nos está tocando vivir.

Hay niños que ahora mismo tienen miedo a salir a la calle, a estar con otras personas o a ir al colegio, entre otras muchas situaciones que anteriormente ya les causaba miedo. Vuestra actuación es muy importante.

Pasos a seguir:
1. Utilizar la empatía. Intentar ponernos en su lugar y entenderle.
2. Mostrar apoyo. Que sienta que estás a su lado y que cuenta contigo.
3. Analizar el miedo. Hacerle preguntas para que se dé cuenta de que no hay peligro si lleva las precauciones necesarias.
4. Enseñarle a calmarse. Ayudarle a identificar las señales del miedo y qué hacer en ese momento para relajarse (respiración, relajación)
5. Estar a su lado. Seguir a su lado durante todo el proceso.

6. Enséñales nuevas formas de diversión

Viendo que la “nueva normalidad” y la convivencia con la COVID-19 va para largo, ¿por qué no buscar alternativas e intentar disfrutar de esta situación lo que sea posible?

Está claro que de momento no van a poder mantener el contacto en el colegio con sus compañeros ni profesores como hacían antes. Igual que no van a poder jugar de la misma manera que lo hacían.

En este momento, el ingenio y la creatividad tienen que ser aliados.

Ejercicio
Un día juntos, buscad un momento tranquilo, y en una pizarra o cartulina grande haced una lluvia de ideas de todos los juegos que ahora pueden hacer y que tienen beneficios para ellos. Podéis contarles juegos o actividades que hacíais vosotros de pequeños a ver si así se inspiran.

7. Busca la complicidad

Después de tantos meses juntos, desde que cerraron los colegios, se han acostumbrado a estar contigo, con vosotros y puede llegar a ser duro separarse.

Una de las mejores maneras de que ellos sigan sintiéndoos a su lado es buscar algo que solo sea vuestro, como un secreto.

Como dijo Nikolái Gógol:

“El ejemplo tiene más fuerza que las reglas

Seamos ese ejemplo que nuestros hijos e hijas necesitan.

Y tú, ¿Cómo estás llevando la vuelta al cole? ¿Qué estás haciendo para gestionar o manejar la situación de incertidumbre?

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