Para alcanzar el éxito necesitas una buena organización de tu tiempo. Sin ella puedes no llegar a tiempo a tus exámenes, aunque tengas unas buenas capacidades (memoria, atención, comprensión) y luego lamentarlo porque sabes que podrías haber conseguido un mejor resultado.

Utiliza estos 6 pasos para diseñar y aplicar tu planificación de estudio:

1.Establece unas metas

Identifica cuáles son tus objetivos para saber hacia dónde te diriges y realizar las acciones que necesitas para alcanzarlos. Sin una meta concreta, irás funcionando en piloto automático o tomando iniciativas que quizás no se ajusten a lo que tú esperabas. Cuanto más concretos sean los objetivos, mejores medidas podrás tomar.

No es lo mismo tener como meta aprobar todas las asignaturas que aumentar mi media dos puntos. Por eso tampoco serán las mismas acciones si tenemos metas diferentes.

Metas y objetivos
• Sacar más de un 7 en todas las asignaturas.
• Aplicar las técnicas de estudio (resúmenes, esquemas, mapas mentales,…)
• Llevar los materiales y apuntes al día.
• Etc.

2.Conoce cómo utilizas tu tiempo

Una vez tengas claro hacia dónde te diriges, observa a qué dedicas tu tiempo antes de realizar ningún cambio. Consiste en monitorizar, en conocerte, saber en qué momentos te distraes más o qué cosas te interrumpen en tu día a día. No es necesario apuntar todos los días, con un par de ellos te darás cuenta de cómo utilizas el tiempo.

Hazlo por escrito para poder revisarlo y realizar cambios, así te obligas a fijarte y podrás concretar más sobre el uso de tu tiempo.

3.Planifica la semana

Ahora que ya tienes claras tus metas y te conoces sabiendo cómo utilizas el tiempo, es el momento de planificarte, de aprovechar bien ese tiempo del que dispones.

Vas a empezar realizando un horario semanal en el que sepas el tiempo del que dispones de verdad y creando una rutina. Para eso, crea un horario o descárgate las plantillas y sigue los siguientes pasos:

1º Rellena las horas

Aquí tienes varias opciones a elegir según prefieras y todas son buenas: puedes poner las 24 horas, puedes poner mañana y tarde o puedes poner a partir de la hora que tienes disponible y evitar escribir las horas en las que estás en clase.

2º Coloca las actividades con horario fijo

Saber el tiempo que tienes ocupado es imprescindible antes de encontrar el horario de estudio.

Coloca las extraescolares y actividades fijas en tu planificador semanal.

3º Introduce tu horario de estudio

Intenta que sea lo más estable posible, es decir, intenta empezar a estudiar todos los días posibles a la misma hora. Eso hará que vayas creando una rutina y poco a poco tendrás menos pereza para comenzar a estudiar.

Debes considerar un horario que te permita hacer todo lo que necesitas para conseguir tu objetivo holgadamente.

Existen unas recomendaciones dependiendo de la edad: antes de 6 años serían suficientes 15 minutos para ir creando el hábito de estudio; de 6 a 9 años entre 30 a 45 minutos de estudio; de 10 a 12 años de 60 a 90 minutos; bachillerato en adelante, de 2 a 3 horas. Ten en cuenta que esto son recomendaciones generales según edad, pero cada uno tiene después unas necesidades diferentes a las que habrá que adaptarse.

4.Organiza a largo plazo

Además de tener planificado un tiempo diario y semanal dedicado al estudio, conocer cuándo tienes los exámenes y los plazos de entrega de los trabajos, te ayudará a llegar con calma a tiempo los objetivos y metas que te has propuesto.

Primero, haz un calendario del mes o del trimestre, para eso puedes descargar las plantillas, buscar un calendario del mes que necesites, hacerlo a mano o planificarte en el calendario que te ofrece Android o Apple.

Después, coloca los exámenes y entregas de trabajo en las fechas determinadas.

Por último, divide en tareas pequeñas lo que debes hacer para cumplir tus objetivos y añádelas a tu planificador.

Ten en cuenta que siempre debes dejar unos días antes de la fecha porque pueden surgir imprevistos, puedes tener un día que rindas menos, los profesores pueden mandarte más exámenes o trabajos, te puedes resfriar, etc. Es mejor que sobre tiempo y que no falte.

5.Aprovecha tu tiempo de estudio

Para que toda la planificación que has hecho anteriormente la puedas llevar a cabo con éxito, necesitas aprovechar el tiempo que has decidido que vas a dedicar.

Antes de empezar, dedica 5 minutos a organizar el estudio de ese día.

Conoce cómo funciona la atención y el rendimiento a lo largo del tiempo.

Como vemos en la gráfica, al principio de empezar una sesión de estudio nuestro rendimiento no está en el punto más elevado, sino que va subiendo poco a poco porque venimos de estar haciendo otras actividades en las que no necesitamos concentrarnos. Después, va aumentando, llegando a nuestro punto óptimo y, finalmente, va cayendo esa curva y nos vamos cansando.

Ordena las tareas en una sesión de estudio según la dificultad aprovechando la capacidad de concentración:

1º Tareas de dificultad media
• Utiliza estas tareas para ir aumentando tu concentración. Empezar con una tarea difícil sobrepasaría tus capacidades de ese momento y te costaría más; y empezar con tareas sencillas que no requieran atención no ayudaría a aumentar la concentración, seguirías desconcentrado.
2º Tareas difíciles
• Aprovecha el momento de rendimiento más alto.
3º Tareas fáciles
• Como necesitan menos atención, hazlas cuando empiezas a estar cansado.

Seguir intentando rendir más cuando estamos cansados solo hará que nos frustremos. De ahí la importancia de realizar descansos programados.

Plantea un tiempo corto de estudio según tu atención, después realiza un descanso de 5 o 10 minutos y aprovecha para beber agua, ir al aseo, hablar con alguien o tomar un picoteo rápido. Nunca utilices esos descansos para usar aparatos tecnológicos porque tu descanso será más largo de lo que tenías previsto.

Ponte objetivos realistas de estudio que debas cumplir antes del descanso, eso hará que focalices la atención en ese tiempo y que te motives al cumplirlos.

6.Supervisa la planificación

Ahora ya lo tienes todo listo para comenzar a estudiar y cumplir tus objetivos.

Mientras vas estudiando, seguro que te encuentras con algunos imprevistos y dificultades que no esperabas. Tranquilo/a es lo normal. Debes plantearte con cierta frecuencia ciertas preguntas que harán que mejore tu planificación:

¿Le estoy dedicando más tiempo del debido a la tarea? ¿Hay alternativas?
¿Estoy cumpliendo el horario?
• ¿Me estoy pasando del tiempo previsto?
• ¿Voy a alcanzar mis objetivos?

7.Ajusta tus expectativas

Para terminar, con toda la información que has obtenido al hacerte esas preguntas ya puedes ajustar tu planificación y hacerla más realista.

Haz los cambios que necesites para conseguir ser respetar tus ritmos de estudio y ser más productivo.

Ponlo en práctica y cuéntame tu experiencia. Estaré encantada de ayudarte a mejorar.

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