A lo mejor el nombre “economía de fichas” te suena extraño, pero seguro que alguna vez has utilizado con tu hijo o tu hija “lo de los puntos” para conseguir que haga algo nuevo, para que se motive o para que se comporte de una manera adecuada.

¿Cuántas veces de las que lo has aplicado te ha funcionado a la perfección?

Aunque la economía de fichas es una técnica sencilla y que muchos conocemos, necesitas que tener en cuenta ciertos aspectos para que puedas obtener los resultados que necesitas y esperas de tu hijo.

La idea es utilizar esta técnica en lugar de repetirle constantemente lo que no queremos que haga, ya que así no estamos consiguiendo que nos hagan caso y además hace que nos frustremos nosotros y que ellos se enfaden o nos ignoren haciendo que aún nos enfademos más. En definitiva, educar en positivo y ganar en tranquilidad.

Qué necesito saber antes de empezar

Antes de empezar necesitas prepararte para que, cuando elabores la economía de fichas y la apliques, te resulte un método eficaz y te sirva de ayuda.

Para qué edad se puede utilizar

Como cualquier técnica que utilices, no se puede utilizar para todos los niños ni para todas las edades. En este caso, podemos empezar con una economía de fichas en el momento en el que nuestro hijo/a tenga la capacidad para comprender qué es lo que se va a implementar.

También es importante tener en cuenta una edad límite, ya que a partir de cierta edad los niños ven esta técnica como algo infantil y no les resulta atractivo. En ese caso, utilizaríamos un contrato conductual, recomendable para adolescentes y preadolescentes (dependiendo de cada niño o niña).

Dependiendo de la edad tendrás que elaborar la economía de fichas de una manera u otra, cuando los niños son más pequeños utilizamos mecanismos más sencillos y conforme se van haciendo mayores los vamos complicando para que les resulten más atractivos.

Para qué lo puedo utilizar

Como técnica de modificación de conducta que es, se puede utilizar cuando exista una dificultad en el comportamiento, es decir, cuando quieras implantar nuevos hábitos en su rutina, cuando realice comportamientos que no sean adecuados y quieras que los cambie por otros que sí lo sean o cuando queramos que sea más autónomo.

Ejemplos:

  • Recoger sus juguetes.
  • Prepararse su mochila, ropa, etc. para el colegio.
  • Hacer los deberes en casa sentado.
  • Ir a dormir a una hora determinada.
  • Ayudar en casa a poner la mesa.

En qué momento la puedo aplicar

Para empezar a implantar la economía de fichas, hay que buscar unos días en los que tengáis menos carga todos y que podáis estar más tranquilos. Es importante porque al inicio tenéis que ser muy rígidos y firmes con esta técnica. Ya habrá tiempo de flexibilizar.

Si lo hacemos juntos, aumenta la eficacia

Hazle partícipe de la elaboración de la economía de fichas, teniendo claro qué conductas quieres que mejore, pero negociando los aspectos más específicos. Por ejemplo, si le cuesta recoger los juguetes, podemos negociar en qué momento lo va a hacer o de qué manera. El objetivo no cambia, solo la manera de conseguirlo y al participar en las decisiones, se van a involucrar más.

Elabora la economía de fichas

Vamos manos a la obra con los pasos a seguir para crear esa economía de fichas que sea eficaz y adaptada a tus necesidades.

1.Elige qué conductas quieres que consiga tu hijo/a

Debes ser realista en este momento y no ser muy exigente. Es mejor elegir conductas que sepas seguro que van a conseguir y que le cueste un pequeño esfuerzo, en lugar de elegir conductas costosas, ya que podría frustrarse y no alcanzar el objetivo.

Selecciona un número de conductas óptimo. Cuando son muy pequeños, quizás con una sea suficiente. Al crecer podemos aumentar el número, siempre siendo prudentes. Si nos pasamos y queremos implementar muchas conductas a la vez, posiblemente nuestros hijos no sepan exactamente a qué prestar atención de todo lo que se les requiere. En esta ocasión, menos, es más.

Concreta las conductas. Decir “portarme bien” es algo ambiguo que cada uno puede interpretar a su manera. Sin embargo, si decimos “hacer caso antes de 3 avisos” es igual para todos, no hay confusión para saber si se ha cumplido y se puede medir.

Siempre en positivo. Formula las conductas-objetivo en positivo para decirle exactamente lo que se espera. Por ejemplo, cambia “no levantarse mientras comemos” por “mantenerse sentado mientras comemos”.

2.Elige los reforzadores inmediatos y a corto plazo

Reforzadores inmediatos = pegatinas, puntos, monedas de papel, gomets, fichas de juegos que ya no sirven, etc.

Son imprescindibles estos reforzadores. Cuanto más inmediato sea el refuerzo a la conducta, mejores resultados tendréis. Y si lo acompañas con halagos y entusiasmo, mejorará su motivación y autoestima.

No es necesario quitar fichas cuando no lo consiga, el simple hecho de no haber conseguido un punto es suficiente. Además, debemos aprovechar ese momento para animarle para que la próxima vez lo logre.

Para elegir el más adecuado, ten en cuenta su edad, presta atención a los gustos de tu hijo y personaliza lo máximo posible. Por ejemplo, para un niño de 4 años puedes utilizar unas pegatinas de su serie favorita y para otro de 9 puedes utilizar diferentes fichas con dibujos de lo que más le guste y que tengan diferente puntuación (1 punto, 5 puntos y 10 puntos). Ahora veremos para que nos sirve tener fichas con diferente puntuación.

Reforzadores a corto plazo = ir al parque, elegir la cena, ser el dueño del mando de la tv durante el fin de semana, 1 hora de Tablet, ir de excursión el domingo, etc.

Este refuerzo va a hacer que su motivación no decaiga, por eso tenéis que elegir lo que mejor se adapte a vuestro hijo o hija y a la situación que tengáis. Es preferible optar por reforzadores sociales antes que materiales, ellos agradecen pasar tiempo con vosotros y, además, educamos en valores.

Ten en cuenta que el refuerzo no se podrá obtener de ninguna otra manera y si lo consigue, lo tendrás que llevar a cabo. Comprométete solo a lo que puedas cumplir.

3.Elabora el registro

Dependiendo de la edad puedes elegir una opción u otra.

Para los más pequeños:
• Utiliza un cuadro en el que se especifica la conducta objetivo (escrita o en dibujo, lo que mejor entienda) y los días de la semana.
• Especifica las condiciones para conseguir el refuerzo a medio plazo (semanal).

Para los más mayores:
• Primero, dibuja un cuadro con una lista de conductas-objetivo y los puntos que va a obtener por cada una.
• Por último, crea otro cuadro con varios reforzadores a corto plazo y los puntos que cuestan.

Haz que sea más dinámica.

Aplica la economía de fichas eficazmente

1. Sé firme con las decisiones que hayas tomado. Tanto con las conductas-objetivo como con los reforzadores.
2. Anímale y motívale para conseguir los logros. Sustituye la frase “como no hagas… no vas a conseguir…”, por otra más motivante como “venga, que si haces… luego conseguirás…”. El significado es el mismo, pero la percepción es diferente.
3. La perfección no existe. Deja siempre margen para el error. Si necesita hacer toda la semana perfecta para conseguir el reforzador y tiene un fallo, ya no tendrá motivación para continuar e intentar conseguirlo.
4. Mantén los logros y afianza. Una vez consiga un objetivo, sigue manteniendo la economía de fichas para mantener ese cambio en su conducta.
5. Retira gradualmente. Si quitamos la economía de fichas de una manera brusca, pueden volver las conductas que teníamos antes. Dos opciones de retirada:
• Aumenta poco a poco el número de puntos/fichas que necesita para conseguir el mismo reforzador.
• Alarga en el tiempo el momento en el que consigue el reforzador.
6. Revisa y modifica si fuera necesario. Cada semana revisa si las conductas son excesivas o insuficientes, si los refuerzos son muy fáciles de conseguir o si son desproporcionados con las tareas que debe realizar. Si es necesario, modifícalo y adáptalo.

¡Vamos! ¡Haz de la educación un juego!

¿Ya lo has aplicado? Cuéntame, estoy aquí para conocer tu experiencia y, si te hace falta, ayudarte a hacer de tu economía de fichas un método eficaz.

¡Suscríbete a mi newsletter!

¡¡No te lo pierdas!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable: María Sainz

Finalidad: Moderar los comentarios

Legitimación: Necesita dar su consentimiento para publicar su comentario

Destinatarios: Tus datos se alojan en los servidores de ONE

Derechos: Tienes derecho a rectificar, limitar y suprimir tus datos, en contacto@mariasainzpsicologia.es , para más información lee nuestra Política de Privacidad.